Al reconocer y gestionar sus propias emociones, los trabajadores juveniles pueden modelar una expresión emocional saludable, desescalar conflictos y fomentar la confianza. Al integrar recursos digitales y escenarios del mundo real, el módulo conecta la teoría con las habilidades prácticas, capacitando a los participantes para formar líderes jóvenes emocionalmente resilientes.